Sostenibilidad Corporativa | Forte&Vizcaíno | Business Review

Sostenibilidad Corporativa

 

1. La Sostenibilidad Corporativa en una encrucijada

En 2017 se ha cumplido el 30 aniversario de la publicación del Informe Brundtland “Nuestro Futuro Común”, publicado por Naciones Unidas y cuya denominación se debió al nombre de la entonces presidenta de la Comisión de Medio Ambiente de dicho organismo, Gro Harlem Brundtland. La importancia del documento fue y es trascendental, se lanzaba por primera vez la idea del concepto de Desarrollo Sostenible, definido como “aquel desarrollo que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de satisfacción de las necesidades de las generaciones futuras”. Fue todo un alegato, una declaración de intenciones, hasta ese momento, la “cultura de usar y tirar” alimentaba al siempre caballo desbocado del crecimiento económico. Estamos en un momento crucial para otorgar un papel predominante a la estrategia de Sostenibilidad Corporativa.

1.1. Balance de situación

¿Cómo está la situación 30 años después de aquella oficial y noble declaración de intenciones?. Pues para empezar, los efectos del calentamiento global están siendo desastrosos, los niveles de contaminación en tierra, mar y aire, son acusantes, sencillamente, el planeta “padece”. Si que es cierto, que a partir de los últimos años del s.XXI el nivel de compromiso, otrora marginal, está tornando en tendencia creciente en el contexto corporativo. De la colaboración entre MIT Sloan Review y el Boston Consulting Group (2017), nace un interesante estudio denominado “La Sostenibilidad Corporativa en una Encrucijada”, en el que se ponen de relieve algunos de los aspectos clave que ilustran el estado actual en materia de Sostenibilidad Corporativa. En este artículo de Forte&Vizcaíno|Business Review, se recogen las principales conclusiones del mismo. A tenor de la información arrojada por el informe, el balance de la situación actual sería el siguiente:
El porcentaje de compañías que han implementado una estrategia de sostenibilidad integrada en su visión de negocio en Europa, Australia y América Latina se incrementa continuamente, aunque no ocurre lo propio en EEUU, donde la proporción es más baja. Esta desregulación actual puede afectar a los avances y ganancias experimentados en años anteriores. Las actuaciones corporativas y el liderazgo ejecutivo son clave. Aunque el avance de las buenas prácticas en materia medioambiental sea muy dispar dependiendo del sector, el área geográfica y el tamaño de las compañías.
Las compañías de mayor tamaño, de 100.000 o más empleados son las que resultan mejor paradas en el presente estudio. El 78% de estas compañías contaría con una adecuada estrategia en materia de sostenibilidad por sólo el 54% de aquellas organizaciones de menor tamaño (10.000 o menos empleados).
Las industrias que presentan el porcentaje más elevado de implementación en estrategias de sostenibilidad corporativa, como no podía ser de otra forma, son aquellas que operan en sectores en los que existe una marcada legislación o restricción en prácticas medioambientales. Así por ejemplo, para las compañías pertenecientes a la industria química, energética, bienes y servicios industriales y maquinaria; disponer de una estrategia “verde” resulta prácticamente obligatorio.
Otra de las revelaciones clave del estudio es que el 56% de las compañías que se han beneficiado de la sostenibilidad lo han hecho tras aplicar una estrategia en la que se han ajustado algunos elementos de su modelo de negocio, especialmente aquellos relacionados con la cadena de suministro y público objetivo.
Un elemento crucial en la implementación de la estrategia de sostenibilidad, es el de establecer los indicadores (KPIs) adecuados que permitan hacer un seguimiento de los objetivos marcados. De media, el informe arroja que sólo el 31% de los directivos está familiarizado con los objetivos de sostenibilidad. El fracaso a la hora de involucrar a los niveles directivos intermedios puede frustrar cualquier iniciativa planteada.
También es importante la construcción de un caso de negocio concreto en relación a la estrategia de Sostenibilidad Corporativa adoptada. El mayor obstáculo para muchas compañías es encontrar un enfoque que mejore el impacto medioambiental y social de sus operaciones mientras genera al mismo tiempo valor de negocio y es que, desarrollar actividades relacionadas con la sostenibilidad y recogerlas en un informe de RSC, no necesariamente podría estar creando valor. Sin una estrategia de sostenibilidad que sea relevante para el negocio principal y que se integre de forma plena en la estrategia corporativa general, las empresas tienen muchas menos probabilidades de beneficiarse de sus esfuerzos de sostenibilidad.
Una vez que una empresa ha desarrollado una estrategia de Sostenibilidad Corporativa que se enfoca en asuntos importantes del negocio, tiene un caso específico para abordarlas y cuenta con respaldo a nivel directivo para su agenda, el siguiente paso para capturar valor es compartir su historia  con las partes interesadas.
*Infografía en PDF*

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *